La implementación de las Unidades de Medida y Actualización (UMAs) como base para los incrementos anuales de las pensiones ha generado una creciente preocupación entre los jubilados, debido a que frenan aumento real en pensiones de jubilados de la Ley 73 del IMSS antes de 2020.
Este cambio, que comenzó en 2020, ha afectado principalmente a quienes se pensionaron antes de esta actualización, ya que sus ingresos no se ajustan al ritmo de los aumentos salariales recientes, lo que ha resultado en una pérdida de poder adquisitivo significativa.
Las UMAs, diseñadas originalmente como referencia económica para calcular multas e impuestos, suelen presentar incrementos más modestos que la inflación o los aumentos del salario mínimo. Esta discrepancia ha generado que los pensionados enfrenten dificultades para mantener su calidad de vida, ya que los incrementos en sus ingresos no son proporcionales al alza en los precios de bienes y servicios. La situación se agrava con el paso del tiempo, ya que el costo de vida sigue aumentando.
Este esquema afecta directamente a los trabajadores que se jubilaron antes de 2020, ya que sus pensiones no se ajustan al ritmo de los incrementos salariales registrados en el país durante los últimos años. Por el contrario, quienes se retiraron después de la implementación de las UMAs reciben pensiones calculadas bajo un esquema que considera esta nueva unidad de medida. Esto ha creado una brecha entre los jubilados, generando desigualdades en los ingresos de quienes se retiraron en diferentes momentos.
Al establecerse las pensiones en el momento del retiro, cualquier ajuste futuro se basa exclusivamente en las UMAs. Esto significa que los jubilados no pueden beneficiarse de los aumentos en el salario mínimo, lo que limita su capacidad para enfrentar el incremento en los costos de vida. Esta situación ha llevado a muchos jubilados a buscar alternativas para complementar sus ingresos, ya que sus pensiones no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
En otras palabras, quienes se pensionaron antes de la actualización tienen que enfrentarse a un cálculo monetario que no contempla los aumentos salariales de este sexenio, así que reciben menos dinero que aquellos que se pensionaron después de 2020. Esta situación ha generado un sentimiento de injusticia entre los jubilados, quienes sienten que sus años de trabajo no están siendo recompensados adecuadamente.
El debate sobre la equidad de este sistema continúa, con muchos argumentando que se deben implementar medidas para garantizar que todos los jubilados puedan mantener un nivel de vida digno. La falta de ajustes adecuados en las pensiones podría tener un impacto negativo a largo plazo en la economía y el bienestar de los jubilados.