En el ámbito de la seguridad social en México, la planificación de la pensión es una preocupación creciente. Dos opciones destacadas son la Modalidad 10 y la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Comprender cada una es esencial para tomar decisiones informadas. La Ley del Seguro Social es un entramado normativo complejo, con 319 artículos, más de 100 transitorios y cinco reglamentos, lo que hace vital conocer a fondo estas modalidades.
No obstante, se debe evitar el uso indebido de la Modalidad 10. No es compatible con tener una relación laboral asalariada. Intentar combinarla con un empleo asalariado puede resultar en fiscalización, multas y sanciones, incluso en la pérdida de la pensión. El IMSS y el SAT tienen un convenio de colaboración que facilita estas revisiones, por lo que es importante utilizar esta modalidad correctamente.
El costo de la Modalidad 10 varía según el salario con el que se cotice, desde un salario mínimo hasta 25 veces el valor de la UMA. Para enero de 2025, el pago mínimo es de 180.7 pesos y el máximo de 15,148.31 pesos. Se recomienda realizar pagos mensuales para evitar complicaciones en caso de cambios en la ley o incidencias, ya que las devoluciones de pagos anticipados son complejas.
Para quienes cotizaron bajo la Ley 97 es posible pensionarse antes de los 60 años, incluso a los 48, si los fondos acumulados en la Afore son suficientes, generalmente 5 millones de pesos o más. Si los fondos son menores, esta opción no aplica. Es importante evaluar cada situación individualmente para tomar la mejor decisión.