Trabajadores que comenzaron a cotizar en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a partir del 1 de julio de 1997 están sujetos al régimen de la Ley 97, el cual funciona de manera diferente a la antigua Ley 73. Bajo este esquema, la pensión depende únicamente del ahorro acumulado en la cuenta AFORE, por lo que se considera menos favorable para quienes buscan un retiro con ingresos suficientes.
- Bajas aportaciones patronales y del gobierno.
- Escasa capacidad de ahorro de los trabajadores.
- Rendimientos moderados de las AFOREs, con tasas que no siempre superan la inflación.
- Requisitos mínimos para pensionarte bajo Ley 97
- Para acceder a una pensión, debes cumplir con:
- Edad: entre 60 y 64 años para Cesantía, o 65 años para Vejez.
- Expediente de Identificación de Trabajador actualizado.
Si no cumples las semanas necesarias, recibirás una Negativa de Pensión. En ese caso, tu AFORE te entregará los recursos ahorrados, y otros fondos como el SAR 92 o Infonavit 92 se liberarán al cumplir los 65 años.
Incrementar tus semanas cotizadas también ayuda, pero el efecto es limitado: se estima que solo mejora en menos de $200 pesos anuales en la pensión mínima garantizada por cada año adicional de cotización.
Aunque el sistema de la Ley 97 plantea retos importantes, aún es posible construir una pensión más estable. Para lograrlo, es fundamental ahorrar de forma voluntaria y considerar estrategias complementarias como los PPR, que ofrecen mayor rentabilidad y estabilidad a largo plazo.