La Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), oficialmente denominada Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, es un esquema que permite a extrabajadores seguir cotizando de manera independiente con el objetivo de mejorar su pensión al momento del retiro. Esta opción está dirigida a quienes cotizaron bajo la Ley del Seguro Social de 1973, la cual ofrece condiciones más favorables que la legislación vigente.
Uno de los principales atractivos de esta modalidad es la posibilidad de aumentar el salario base de cotización respecto al último empleo, lo que eleva directamente el monto de la pensión futura. Además, permite seguir acumulando semanas cotizadas, requisito indispensable tanto para cumplir con las condiciones de jubilación como para acceder a una pensión más elevada.
Para inscribirse a la Modalidad 40 se requiere haber causado baja del régimen obligatorio, haber cotizado al menos 52 semanas durante los últimos cinco años y realizar el trámite dentro de los cinco años posteriores a la baja.
La Modalidad 40 se limita exclusivamente a la conservación de derechos pensionarios y no otorga prestaciones adicionales. En particular, no ofrece acceso a los servicios médicos del IMSS, lo cual representa una limitación relevante para quienes buscan mantener cobertura médica a través del Instituto. Los inscritos deben cubrir mensualmente las cuotas correspondientes al salario base que hayan elegido para cotizar.
Si bien la Modalidad 40 representa una herramienta eficaz para mejorar las condiciones de pensión al retiro, no contempla beneficios en materia de salud, lo cual debe ser considerado por quienes evalúan incorporarse a este esquema.