Una de las consecuencias de perder tu empleo es dejar de cotizar al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo cual al final de cuentas afectaría tus semanas cotizadas, las cuales son importantes para que cuando llegue el momento de jubilarte, puedas recibir una pensión.
Sin embargo, el desempleo no es lo único que puede causar incertidumbre cuando se trata de la jubilación. Para millones de trabajadores alrededor del mundo, el monto de dinero que recibirán cuando les llegue el retiro sencillamente es insuficiente. Tan solo en México, según una encuesta del Centro de Opinión de la Universidad del Valle de México, uno de cada 10 trabajadores está convencido que no podrá no podrá vivir con su ahorro para el retiro, y 4 de cada 10 afirma que su pensión sólo les permitirá cubrir sus gastos más importantes.
Sin embargo, para ambos casos existe una opción para cambiar las circunstancias de tu retiro. Se trata de la Modalidad 40 del IMSS, que está pensada en las personas sin una relación laboral actual, que quieren seguir acumulado semanas cotizadas o aumentar la pensión que recibirán. Este esquema les ayudará a realizar aportaciones voluntarias. Significa que en lugar que una empresa o patrón haga el pago de tus cotizaciones, lo harás tú. Si te interesa, hay algunas restricciones que debes conocer, por ejemplo, hasta cuándo puedes registrarte para tramitarla.
Modalidad 40 del IMSS: hasta cuándo puedes registrarte
Es importante que sepas que hay un plazo máximo para que puedas tramitar este esquema de jubilación, el cual es de 5 años a partir desde el momento que terminó tu relación laboral. Desde que te despiden o renuncias y dejas de cotizar, no puedes dejar pasar mas de 5 años para registrarte a Modalidad 40.
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De igual manera, es necesario que cumplas con otros requisitos para poder tramitarla, entre los que se encuentran:
- No tener una relación de trabajo con alguna empresa o patrón.
- La persona debe estar cercana a la edad de 60 años, edad mínima para considerar el retiro
- No haber transcurrido más de 5 años de tu última relación de trabajo.
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En caso de que hayan pasado más de 5 años, entonces el trabajador debe cotizar un año más al IMSS por medio de una relación formal de trabajo, para poder renovar los cinco para ingresar a este esquema.
Las aportaciones que se realizan a la Modalidad 40 son medidas por el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), la cual es usada por los programas gubernamentales para medir la suma de dinero que todos los días se abona la cuenta de los trabajadores, por el concepto de pensión de ahorro.
Y aunque puedes pensar que pagar por tu cuenta estas aportaciones es algo ‘pesado’ para tu bolsillo, deberías considerarla como un buena opción a futuro, pues la Modalidad 40 permite una pensión de hasta 25 salarios mínimos. Esto equivale a un retiro superior a lo que normalmente se recibe, pues alcanzarías montos que superan los 20 o 30 mil pesos.
Por supuesto, es evidente que a mayor pensión, mayores son las aportaciones que debes realizar.
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