Los trabajadores mexicanos dedican gran parte de su vida al esfuerzo diario con la esperanza de mejorar profesionalmente, obtener mejores ingresos y, eventualmente, recibir una pensión que les permita vivir con tranquilidad en su vejez. De acuerdo con la ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los derechohabientes tienen la posibilidad de retirarse por vejez a partir de los 65 años o de optar por una jubilación anticipada desde los 60 años, dependiendo de su tiempo de cotización.
Sin embargo, en un contexto de cambios demográficos y económicos, algunas voces consideran que esta edad de retiro debería ajustarse. Entre ellas, destaca la del magnate Carlos Slim Helú, quien ha expresado públicamente que los mexicanos deberían trabajar al menos diez años más antes de jubilarse, es decir, hasta los 75 años.
Cuando se establecieron las edades de retiro de 60 y 65 años, la esperanza de vida era significativamente menor, por lo que las pensiones no se pagaban por periodos tan largos. Sin embargo, con los avances médicos y tecnológicos, las personas viven más tiempo, lo que significa que los sistemas de pensiones deben cubrir más años de pago, lo que genera un desafío financiero para el Estado y para las empresas con esquemas de jubilación privados.
En su conferencia del 10 de febrero, Slim señaló que en países europeos ya se observan graves problemas financieros derivados de la jubilación a edades tempranas, y que algo similar podría ocurrir en Estados Unidos y México si no se realizan ajustes.
En el caso particular de Telmex, empresa de telecomunicaciones de su propiedad, Slim mencionó que el gasto en pensiones representa un reto económico importante. Actualmente, la empresa cuenta con 41,600 jubilados, muchos de ellos bajo el esquema de jubilación anticipada, lo que ha generado un alto costo financiero.
Para hacer frente a esta situación, Telmex realizó cambios en su esquema de pensiones, ajustando las condiciones para el retiro con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de la empresa a largo plazo. A pesar de estas modificaciones, Slim reconoció que la compañía aún tardará varios años en recuperar su estabilidad financiera.
Carlos Slim ha reiterado en diversas ocasiones que el crecimiento económico no solo depende de ajustar la edad de retiro, sino también de fomentar una mayor inversión público-privada que genere empleo de calidad.
“El desarrollo del país no se trata solo de crear más empleos, sino de que sean mejores empleos”, enfatizó en su participación en la sede de Grupo Carso.
Su visión sugiere que, además de extender la vida laboral, es necesario impulsar políticas que permitan a los trabajadores mantenerse activos, capacitados y con oportunidades de desarrollo profesional a lo largo de toda su vida productiva.