La pensión es uno de los derechos laborales fundamentales para los trabajadores del sector formal en México. En este contexto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) son las entidades encargadas de administrar y depositar estos beneficios.
Y de cara al 2025, jubilados esperan el aumento en la Pensión Mínima Garantizada, un tipo específico de pensión que afecta a un sector significativo de adultos de la tercera edad pensionados por el IMSS, ya que es el beneficio que el gobierno federal asegura a los pensionados que no lograron obtener una pensión alta, bajo la Ley del Seguro Social.
Según el IMSS, su monto mensual en 2024 equivale a un salario mínimo general de la Ciudad de México. Este monto se actualiza anualmente en febrero, conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Pero el vínculo entre la Pensión Mínima Garantizada y el salario mínimo es importante, pues cada año, el salario mínimo se revisa y ajusta, lo que a su vez impacta el monto de la pensión.
Es importante destacar que, a diferencia del salario mínimo que entra en vigor el 1 de enero, la Pensión Mínima Garantizada se actualiza en febrero. Este desfase temporal se debe a la necesidad de calcular el ajuste basado en el INPC, que se publica a inicios de año.
Ahora bien, si nos basamos solo en el aumento al salario mínimo, los jubilados podrían ver una pensión del 12%, por lo que para el año 2025, el salario mínimo diario se proyecta en 278.80 pesos, lo que equivale a 8,364 pesos mensuales.