Afiliados a la Ley 73 del IMSS tendrán incremento del 12% en febrero 2026 al cumplir una condición específica, que se hará efectiva el siguiente año y está directamente relacionada con el ajuste anual del salario mínimo, una medida que busca asegurar que las pensiones mantengan su poder adquisitivo.
Los trabajadores que se encuentran bajo este régimen tienen la opción de elegir entre tres modalidades de retiro: Pensión Mínima Garantizada, Renta Vitalicia y Retiro Programado; sin embargo, el aumento anunciado beneficiará exclusivamente a aquellos que reciben la Pensión Mínima Garantizada. Este grupo de pensionados verá reflejado el incremento en sus pagos mensuales, asegurando así una mejor calidad de vida.
Para 2025, el monto mínimo mensual de pensión se estableció en 9,412.99 pesos. Esta cifra se calcula multiplicando el salario mínimo general, que es de 278.80 pesos, por 365 días, y al resultado se le suma el 11% del factor Fox. Este cálculo asegura que las pensiones se mantengan en línea con el costo de vida actual.
Este beneficio está diseñado para aquellos que no lograron acumular los ahorros necesarios para optar por las modalidades de Renta Vitalicia o Retiro Programado. Para estos pensionados, el gobierno garantiza una pensión mensual que cubre sus necesidades básicas, ajustada anualmente en función de los incrementos al salario mínimo.
Para acceder a este beneficio, los pensionados deben cumplir con ciertos requisitos y presentar la documentación necesaria ante el IMSS. Entre los documentos requeridos se encuentran una identificación oficial, un estado de cuenta de la AFORE, un estado de cuenta bancario con la CLABE y la resolución o negativa de pensión emitida por el IMSS.
La Pensión Mínima Garantizada está dirigida a personas que hayan cumplido 65 años y que no cumplieron con los requisitos para recibir una pensión por Renta Vitalicia o Retiro Programado. Este tipo de pensión asegura que, a pesar de no haber alcanzado los ahorros necesarios, los pensionados puedan contar con un ingreso mensual estable.
El ajuste en las pensiones es una medida que busca proteger a los pensionados de la inflación y asegurar que sus ingresos no se vean erosionados por el aumento en el costo de vida.