El Servicio de Administración Tributaria ha puesto su atención en aquellos que cotizan con salarios elevados en este esquema de pago, por ello, SAT podría fiscalizarte si cotizas alto en Modalidad 10 del IMSS.
Este interés surge a raíz de un convenio firmado en 2019 entre ambas instituciones, que permite el intercambio de información sobre las cotizaciones de los trabajadores.
Esto significa que si una persona declara un salario alto al IMSS pero sus ingresos ante el SAT son significativamente menores, podría enfrentar una revisión fiscal. Esta discrepancia es un foco de atención para el SAT, que busca asegurar que los contribuyentes paguen los impuestos correspondientes.
Un documento relevante en este contexto es el formato Afil 02, utilizado en la Modalidad 10. En este formato, la persona declara bajo protesta de decir verdad que los datos de sus ingresos son correctos. Si se declara un ingreso alto al IMSS pero no se puede justificar ante el SAT, esto podría considerarse fraude o simulación, con las consecuentes sanciones fiscales.
El riesgo de una discrepancia entre el ingreso declarado y la cotización alta al IMSS es real y creciente. La solución no es hacer nada indebido, sino poder justificar legalmente el origen de los recursos utilizados para pagar estas cotizaciones. Justificaciones válidas incluyen ahorros de ingresos previamente declarados, apoyo familiar documentado, venta de bienes con el impuesto pagado, o préstamos formalizados.
El SAT busca recaudar impuestos omitidos, por lo que es crucial que los contribuyentes puedan demostrar de dónde provienen los fondos para sus cotizaciones altas. No tener cómo justificar estos fondos es lo que genera problemas con el SAT. La fiscalización no solo se centra en el IMSS, sino que abarca todas las fuentes de ingresos y gastos del contribuyente.