La planificación anticipada es fundamental para un proceso de pensión exitoso, por ello, meses antes de solicitar formalmente tu pensión, es importante realizar ciertas acciones que garantizarán que el trámite sea fluido, como, por ejemplo, actualizar tu expediente electrónico en la Afore es obligatorio, si no lo haces, puedes perder tu pensión Ley 73 IMSS.
Un paso esencial es tener un cálculo o plan de pensión personal. Este documento servirá como referencia para comparar la cantidad esperada con la resolución de pensión que entregue el IMSS. Tener esta comparación es vital para verificar si la pensión otorgada es correcta, basándose en factores como semanas cotizadas, edad y salario promedio.
Para quienes están activos en un trabajo y no cotizan en Modalidad 40, es necesario presentar la renuncia o solicitud de baja, por lo tanto, se recomienda que la baja no sea por “separación voluntaria” si ocurre después de los 60 años, sino por «terminación de contrato», para evitar complicaciones en el proceso de pensión.
Además, es crucial revisar y recibir periódicamente el estado de cuenta de la Afore. Esto permite llevar un control del ahorro y verificar que todo esté correcto. Para el trámite de pensión, se debe presentar el estado de cuenta del último periodo generado. Si no se recibe, es necesario contactar a la Afore para obtener acceso en línea.
La documentación personal debe estar actualizada y correcta. Esto incluye el acta de nacimiento, que no debe tener más de tres meses de antigüedad, y el comprobante de domicilio, que debe coincidir con la identificación oficial. Estos documentos son fundamentales para evitar rechazos o demoras.
El RFC con homoclave es un trámite crítico. Se debe obtener o actualizar en el SAT, y es absolutamente necesario para el proceso de pensión. Para mayores de 60 años, se puede acudir sin cita, lo cual es un detalle práctico valioso que puede ahorrar tiempo.