¿Estás pensando en mejorar tu pensión? En algunos casos pagar el retroactivo de la Modalidad 40 del IMSS podría hacerte perder más de lo que ganas, por ello, conviene conocer tu situación y analizar la mejor opción.
En el mundo de las pensiones, la Modalidad 40 del IMSS se presenta como una opción atractiva para aquellos trabajadores que desean aumentar sus semanas cotizadas y, en consecuencia, mejorar el monto de su pensión al momento de su jubilación.
¿Qué implica pagar un retroactivo en Modalidad 40 del IMSS? El retroactivo consiste en abonar las semanas faltantes para cumplir con los requisitos necesarios para alcanzar una pensión óptima; de acuerdo con la especialista en pensiones, Lic. Minerva Vázquez, directora general de Proyecsar, si bien, al hacerlo, el salario registrado puede incrementarse (dependiendo del año en que se registren las semanas), el retroactivo implica ciertos riesgos y costos adicionales que muchas veces no se mencionan. Las empresas que financian estos pagos suelen ofrecer préstamos que permiten cubrir los pagos retroactivos, pero el precio que se paga por estos préstamos a veces no compensa los beneficios obtenidos.
Una de las mayores desventajas de pagar el retroactivo con préstamos externos es el costo adicional que las instituciones financieras cobran por facilitar estos pagos. En muchos casos, estas entidades ofrecen financiamiento que no solo cubre el costo del retroactivo, sino que también incluyen altas tasas de interés y comisiones que pueden hacer que el proceso se vuelva mucho más caro de lo que inicialmente parecía.
La Lic. Minerva Vázquez, ejemplifica esta situación por medio del siguiente ejemplo: un contribuyente de 57 años que pensaba pagar un retroactivo por 250 semanas (con un salario topado de 2,240.50 pesos del 2021) se dio cuenta de que el pago retroactivo conllevaba recargos que elevarían su inversión a aproximadamente 700,000 pesos. En cambio, al cambiar la estrategia y calcular su inversión en base a la inflación, de marzo 2024 a noviembre de 2026, la inversión será de 384,000 pesos, obteniendo una pensión de $54,000.
En el ejemplo antes mencionado, la persona que comenzó el proceso de actualización hacia adelante (en marzo de 2024) con una estrategia enfocada en la inflación, alcanzó un salario promedio de 2,502 pesos al final del período proyectado (noviembre de 2026), lo que es un aumento considerable respecto al salario de 2,240.50 pesos del retroactivo.
Si bien el pago de un retroactivo puede parecer una solución rápida para aumentar las semanas cotizadas y mejorar la pensión, las implicaciones financieras a largo plazo deben ser evaluadas cuidadosamente. A veces, es mejor optar por una estrategia a futuro que aproveche las herramientas de actualización automática y utilice la inflación a tu favor. Esto puede no solo resultar más económico, sino también más beneficioso para tu pensión.