La Modalidad 10 del IMSS busca regularizar y brindar seguridad social a trabajadores independientes, sin embargo, su manejo ha generado dudas entre los asegurados, especialmente en lo relacionado con sus obligaciones fiscales, debido a que no permite tener saldo a favor en la Declaración Anual del SAT.
Aunque para registrarse en esta modalidad no es necesario contar con RFC, sí se deberá de declarar impuestos por las cuotas que se pagan.
El saldo a favor en la Declaración Anual del SAT se genera cuando los contribuyentes tienen más retenciones o pagos provisionales de los que realmente deben pagar; sin embargo, bajo la Modalidad 10 del IMSS, el asegurado no cuenta con un patrón que le retenga impuestos y las cuotas no son deducibles.
En este esquema, el propio trabajador es responsable de su seguridad social, pero no se realizan pagos adicionales de ISR (Impuesto Sobre la Renta). Aunque están asegurados ante el IMSS, esto no los exime de presentar sus declaraciones fiscales conforme a su régimen en el SAT.
Para optimizar su carga fiscal, es recomendable que quienes se encuentran en esta modalidad consulten con un contador y busquen deducciones personales permitidas, las cuales puedes ver en este enlace.
La Modalidad 10 del IMSS es una alternativa para que los trabajadores independientes accedan a los beneficios de la seguridad social, pero es importante que consideren sus implicaciones fiscales. Para evitar problemas con el SAT, es recomendable llevar un adecuado control de sus ingresos y gastos, así como buscar asesoría especializada en materia fiscal.