La Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es una alternativa para los trabajadores que han sido dados de baja de su empleo, pero desean seguir cotizando de manera voluntaria con el objetivo de aumentar el monto de su pensión. Esta opción es especialmente beneficiosa para quienes están bajo el régimen de la Ley 73, ya que les permite mejorar su salario base de cotización y, por ende, recibir una pensión más alta al momento de su retiro.
Al inscribirse en la Modalidad 40, los trabajadores pueden elegir un salario base de cotización superior al que tenían antes de ser dados de baja, siempre y cuando no sea menor. El monto máximo permitido es de 25 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que se traduce en una base de cotización considerablemente más alta.
El pago mensual que se debe realizar bajo esta modalidad depende del salario de cotización elegido y del número de días que tenga el mes en curso.
La cuota de aportación en la Modalidad 40 es del 13.347% del salario base de cotización, por lo que el cálculo del pago mensual queda de la siguiente forma según la cantidad de días que tenga el mes en 2025:
- 28 días: $10,570.28
- 30 días: $11,325.30
- 31 días: $11,702.81
Estos montos reflejan la cantidad máxima a pagar si decides registrarte con el tope de 25 UMAS, y varían según la cantidad de días que tenga el mes.
- Capacidad de pago: Asegúrate de poder cubrir la cuota mensual de manera constante, ya que si dejas de pagar dos meses consecutivos, podrías ser dado de baja del programa.
- Semanas cotizadas y edad: Analiza cuántas semanas tienes cotizadas y qué impacto tendrá en el cálculo de tu pensión.
La Modalidad 40 del IMSS es una gran alternativa para quienes desean mejorar su pensión, pero requiere de planeación financiera para aprovechar al máximo sus beneficios.