El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con un sistema de apoyo para aquellos trabajadores que, por razones médicas, no pueden continuar con sus actividades laborales. Este sistema es conocido como incapacidad permanente y está disponible para cualquier derechohabiente que cumpla con los requisitos establecidos por el IMSS. La incapacidad puede ser parcial o total, depende del grado de afectación que presente la persona.
La incapacidad total se aplica a quienes han perdido permanentemente sus habilidades para desempeñar cualquier tipo de trabajo, inhabilitándolos de por vida para realizar actividades laborales.
Para recibir una pensión de incapacidad permanente, el solicitante debe estar vigente en sus derechos como derechohabiente y contar con un dictamen de incapacidad permanente expedido por los servicios médicos del IMSS.
Este dictamen se realiza mediante el formato “Dictamen de Incapacidad Permanente o de Trabajo Defunción por Riesgo de Riesgo ST-3”. El beneficio puede ser provisional por hasta dos años o definitivo, según lo determine el dictamen médico.
Para solicitar la incapacidad permanente debes presentar ll¿a siguiente documentación en la ventanilla de prestaciones económicas de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) más cercana: Una identificación oficial con fotografía, un comprobante de domicilio reciente, el acta de nacimiento y el dictamen de incapacidad permanente.