El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha reportado que al 30 de septiembre de 2024, se registraron 22,480,803 puestos de trabajo, de los cuales el 86.6% son permanentes y el 13.4% son eventuales. Aunque en septiembre se observó un aumento mensual de 90,968 puestos, equivalente a una tasa mensual de 0.4%, el crecimiento anual es más modesto, con un incremento de 351,370 puestos, lo que representa una tasa anual de 1.6%.
La creación de empleo de enero a septiembre de 2024 alcanzó los 456,417 puestos, con un crecimiento del 2.4% en empleos permanentes. Sin embargo, este crecimiento no ha sido uniforme en todos los sectores. Los sectores de transportes y comunicaciones, comercio y servicios sociales y comunales lideran el crecimiento anual con tasas de 5.4%, 3.2% y 2.3% respectivamente. En términos geográficos, Chiapas, Hidalgo y el Estado de México destacan con aumentos anuales superiores al 5%.
El salario base de cotización promedio al cierre de septiembre de 2024 fue de $581.6, un incremento anual nominal del 9.3%. Este aumento es el tercero más alto registrado en los últimos veintitrés años para el mes de septiembre. Desde enero de 2019, el salario base de cotización ha mantenido aumentos anuales nominales iguales o superiores al 6.0%, reflejando una tendencia positiva en la remuneración de los trabajadores formales.
El registro de personas trabajadoras del hogar también ha mostrado un crecimiento significativo. Durante septiembre, se registraron 59,456 puestos asociados a este sector, con un salario promedio diario de $349.9. Se espera que estos puestos beneficien potencialmente a 97,448 personas, lo que subraya la importancia de este sector en la economía formal y la necesidad de continuar promoviendo su formalización.
La tasa de crecimiento anual del empleo es moderada, y aunque algunos sectores y regiones muestran un desempeño destacado, otros no han experimentado el mismo dinamismo. La economía mexicana debe seguir enfocándose en políticas que fomenten la creación de empleos de calidad y la formalización del trabajo, especialmente en sectores y regiones rezagadas.
El aumento en el salario base de cotización es una señal positiva, pero también plantea retos en términos de competitividad y sostenibilidad para las empresas.