Para concluir tu vida laboral como se debe, obtener la Pensión IMSS será la recompensa ideal por todos los años de servicio dedicados a la actividad económica en la que te desenvolviste durante tu trayectoria de trabajo, siempre que haya sido en el sector formal de la economía y tu empleador te registrara en el Instituto Mexicano del Seguro Social con tu salario real para que al cumplir con los requisitos de jubilación obtengas una fuente de ingresos para cubrir tus necesidades pero sin tener que trabajar nuevamente.
Para saber cuál mecanismo de pensión te toca, esencialmente basta tener presente la fecha en que empezaste a cotizar en el Seguro Social, pues la entrada en vigor de la Ley del IMSS de 1997 inauguró la Generación Afore en la que la pensión depende directamente del ahorro en una Cuenta Individual, así como de la edad del trabajador al retirarse. Pero quienes para ese momento ya tenían un empleo formal desde antes del 30 de junio de ese año, entonces les corresponden los lineamientos del Régimen del 73 que hace posible disfrutar de esquemas como la Modalidad 40 del IMSS con la cual acceder a pensiones considerablemente más altas si se alcanzan sus requisitos.
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Qué es la Modalidad 40 del IMSS y cómo mejora la pensión de los jubilados
Recuerda que en tu empleo el patrón o la empresa tienen que darte de alta y realizar las aportaciones patronales para que acumules esas semanas cotizadas que son la clave para tener derecho a la Pensión IMSS con la Ley del 73. Por eso los trabajadores independientes en especial, pero cualquiera bajo ese régimen en realidad tiene derecho a ingresar en este mecanismo denominado Continuación Voluntaria del Régimen Obligatorio si cubre los requisitos y así decidir el monto de la pensión IMSS que buscan alcanzar, haciendo por su cuenta esas aportaciones patronales.
El trabajador podrá acceder a una pensión IMSS con Modalidad 40 en la que se tome el promedio de los últimos 5 años de cotización en el instituto para tener una pensión tan alta como quieran -y puedan- invertir, aplicando pagos proporcionales a ese salario de cotización que desean. Pero no en todos los casos conviene pasarse a ese modelo, por lo que te contaremos en qué situaciones no conviene inscribirse en la Modalidad 40.
En qué casos no conviene inscribirse en la Modalidad 40 del IMSS
Si no tienes trabajo y eres menor de 55 años
Como trabajador independiente o sin una relación laboral formal puedes aprovechar este mecanismo, pero si te falta todavía para jubilarte, será mejor dejar pasar un poco más de tiempo para aprovechar de sus beneficios; solamente recuerda tener cuando menos 52 semanas cotizadas en los últimos 5 años para poder darte de alta, sí que te ayudará a sumar semanas.
Tienes un salario promedio elevado en los últimos 5 años
Si ya cotizaste con un salario elevado durante algún tiempo, con la Modalidad 40 podrías ver un incremento, pero tardarás un tiempo considerable en ver los beneficios una vez recuperes la inversión.
No alcanzas las semanas de cotización o son pocas
Recuerda que con la Ley del IMSS del 73 las semanas de cotización son esenciales para determinar tu pensión, donde es necesario tener como mínimo 500, pero si tienes algunas cuantas más que eso el incremento será tan modesto que podrías tardar varios años en recuperar la inversión. Caso contrario, si no alcanzas el mínimo de semanas, pues con tus pagos podrás alcanzar el requisito para tener la pensión mínimo para toda la vida, entonces podría ser conveniente así.
Registrar el máximo durante un año y luego pagar el mínimo
Recuerda que la pensión será del promedio de los últimos 5 años, por lo que aplicar un salario topado al comienzo, pero luego hacer pagos con el salario mínimo hará que no veas los beneficios al diluir los primeros pagos en los de los siguientes 4 años.
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