Así era la credencial del IMSS del beneficiario No. 001

Hubo un momento en el que las instituciones en México no existían. Siempre hay un comienzo, y antes de la Ley 73 o de la 97 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); antes del aguinaldo, de las utilidades o incluso de la Ley Federal del Trabajo, los mexicanos carecían de servicios de salud y de retiro.

El IMSS parece una institución tan cotidiana que podemos olvidar que algún día fue su inicio. Al igual que tuvo un primer beneficiario, como es el caso que te contaremos hoy, una postal en las oficinas del Centro Médico Siglo XXI ubicado en la Ciudad de México, donde se rinde homenaje a quien en su número de afiliación pudo presumir tener el número 1. 

La fundación del IMSS

Fue el 19 de enero de 1943, el Presidente Manuel Ávila Camacho estableció el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con el objetivo de asegurar el acceso al desarrollo para los trabajadores. Este acto fue acompañado por la publicación de la Ley del Seguro Social en el Diario Oficial de la Federación. De acuerdo con la exposición de motivos de dicha ley, el propósito era «garantizar el derecho humano a la salud, la asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo». El IMSS se concibió como un organismo público descentralizado, dotado de personalidad y patrimonio propios para su administración y organización. Comenzó a operar el 1 de enero de 1944.

La justicia social, uno de los principales ideales de la Revolución Mexicana, quedó plasmada en la Constitución de 1917, específicamente en el artículo 123, fracción XXIX, que establece: “Se considera de utilidad pública la expedición de la Ley del Seguro Social y ella comprenderá seguros de invalidez, de vida, de cesantía involuntaria del trabajo, de enfermedades y accidentes, y otras con fines análogos”.

Los beneficios del IMSS en su año uno

Los responsables de la elaboración del proyecto de Ley del Seguro Social destacaron varios beneficios: mejorar las condiciones de vida de un amplio sector de la población mexicana, incrementar el poder adquisitivo de los trabajadores, estabilizar las relaciones obrero-patronales al eliminar intermediarios perjudiciales en las disputas por prestaciones económicas, utilizar los ahorros para créditos productivos y beneficios colectivos, generar nuevas fuentes de empleo en obras de interés público como hospitales, y uniformar las prestaciones sociales de los trabajadores, evitando la competencia basada en la mano de obra barata.

Incluso los logotipos de la institución han cambiado a lo largo de la historia, sus diseños buscan adaptarse a la época a la que pertenecen y te los mostramos a continuación: 

Logotipos del IMSS de 1983 a 2019. Fuente: IMSS 

El modelo del seguro social mexicano tomó como referencia el sistema de seguridad social implementado en la Alemania de Bismarck. Este modelo se caracteriza por ofrecer prestaciones sociales a la clase trabajadora mediante una normativa que regula las relaciones contractuales. Aunque inspirado en el seguro privado, se distingue por el papel del Estado en corregir las fallas del mercado. Se fundamenta en los principios de solidaridad y diferencia, permitiendo a los individuos recibir beneficios de manera universal.

En la década de los ochenta, la política económica neoliberal comenzó a tomar fuerza a nivel mundial, enfocándose en reducir la intervención del Estado en la economía y liberalizar el sistema económico. Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, este modelo se profundizó y consolidó. 

El primer beneficiario

En las oficinas del Centro Médico Siglo XXI accesible desde las Líneas 9 y 3 Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, aunque muchos usuarios de la institución lo ignoran o simplemente no lo han visto, está una imagen que es historia pura.

Francisco Hernández Vargas. Fuente: Sarai Estudillo 

En la credencial, el primer beneficiado de la Seguridad Social del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que vale la pena notar las letras; se otorga derecho a Francisco Hernández Vargas, a partir de 1 de enero de 1944, como dice la leyenda: “Cuya fotografía y firma (o huella digital) costan al margen, está asegurado en este instituto”.

La credencial está fechada en México DF (que era Distrito Federal todavía), al 27 de septiembre de 1944. Sellado por el departamento de afiliación y firmado por el beneficiario que cuentan, murió al día siguiente, aunque no se tiene acta del motivo, y su viuda recibió una pensión (que investigaremos en Mi Bolsillo más adelante),  para quedar como una postal para la posteridad. Si tienes IMSS y revisas tu número de beneficiario debes saber que Francisco Hernández Vargas fue el primer civil en recibir el beneficio. Antes que él, posiblemente personal, directivos o incluso el mismo presidente fueron registrados. 

Le sugerimos leer: 

¿Huelga si no te dan Utilidades?, defensora de la jornada de 40 horas advierte esto

Citi Bank y Banamex: Los dos bancos que nacen con la separación de Citibanamex

Tarjetas Oro y Platino: ¿Cuál puedo solicitar si gano $10,000?, según Condusef

Síguenos en

Periodista especializado en temas de economía, hard news y cultura. Siete años de experiencia en medios digitales. Estudié en la UNAM la carrera de comunicación con especialización en periodismo. Escribo sobre temas de finanzas, tecnología, y política. Disfruto la literatura de América Latina, la música y la cocina. Estudio sobre SEO, estadísticas y todo lo relacionado con los algoritmos.

Ver más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio