Para miles de jubilados en México, la pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) representa el principal sustento de su retiro. Sin embargo, no son pocos quienes, por necesidad económica o por el deseo de mantenerse activos, se preguntan si es posible volver a trabajar sin perder el derecho a su pensión.
De acuerdo con la normativa vigente, sí se puede reincorporarse al mercado laboral después del retiro, pero solo bajo condiciones específicas. No cumplir con ellas puede considerarse fraude o “retiro simulado” y derivar en la cancelación de la pensión.
- La pensión del IMSS, ya sea por edad avanzada o vejez, que se mantiene de por vida.
- Un nuevo salario, derivado de un empleo formal con cotización ante el propio Instituto.
No obstante, esta combinación solo es válida si el pensionado cumple con las reglas que garantizan que su reincorporación sea real, legal y distinta a la que tenía antes del retiro.
1. Esperar al menos un año completo. Debe transcurrir un mínimo de 12 meses desde la fecha en que comenzó el pago de la pensión. Los expertos recomiendan esperar un poco más —por ejemplo, 14 meses— para evitar interpretaciones erróneas del IMSS.
2. Cambiar de puesto o actividad. El nuevo empleo debe ser sustancialmente diferente al que el trabajador desempeñaba antes de jubilarse. Si se trata del mismo tipo de actividad, aunque cambie el nombre del puesto, no es recomendable aceptar el trabajo.
3. Tener un patrón distinto. El nuevo empleador no puede ser el mismo con el que el trabajador cotizaba al momento de pensionarse.
4. Asegurar un contrato formal. El patrón debe registrar al trabajador ante el IMSS y cotizar las semanas correspondientes, tal como se hace con cualquier empleado activo.
Cumplir con estas reglas protege al jubilado y evita que el Instituto considere el regreso al trabajo como un intento de “simular” una baja.
Esto se debe a que la reincorporación se registra como un nuevo historial laboral independiente. Por ejemplo:
- Si la pensión original se otorgó bajo la Ley 73,
- Las nuevas cotizaciones estarán bajo la Ley 97, vinculadas a una nueva cuenta de Afore.
En este segundo periodo, el trabajador podrá incluso acumular fondos para un retiro anticipado o parcial en su nueva Afore, si decide mantenerse varios años en activo.
- Cancelación inmediata de la pensión.
- Devolución total de los recursos recibidos durante el tiempo en que se percibió indebidamente.
- Posible demanda judicial por parte del Instituto.
Sí es posible volver a trabajar después de jubilarse, pero solo si se cumple con las reglas establecidas. La clave está en esperar el tiempo correcto, cambiar de patrón y puesto, y formalizar el nuevo empleo ante el IMSS.