La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, junto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), propusieron en el Paquete Económico 2026 la creación de un Sistema Universal de Salud, que integraría al IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar bajo un modelo único de atención médica, que no solo beneficiará a los pacientrs, sino también a médicos y enfermeras.
Este Sistema Universal de Salud tiene el objetivo de que toda persona en México, tenga o no empleo formal, pueda acceder a consultas, tratamientos y medicamentos gratuitos sin barreras institucionales.
El Sistema Universal de Salud se implementará de manera gradual, comenzando por entidades con menor cobertura y rezago en infraestructura. Su meta es consolidar un modelo nacional de atención que ofrezca servicios gratuitos desde consultas generales hasta cirugías especializadas.
Para el personal médico, se mantendrán sus derechos laborales, buscando homologar condiciones de trabajo, sueldos y prestaciones, actualmente variables entre instituciones. Además, se implementarán esquemas de capacitación, digitalización y coordinación entre unidades médicas, impactando positivamente en su entorno laboral y la calidad de su desempeño.
En Mi Bolsillo revisamos el documento del Paquete Económico que fue entregado a la Cámara de Diputados y se encontraron las siguientes acciones que benefician al personal:
- Fortalecimiento de infraestructura: programas como La Clínica es Nuestra apoyarán más de 11 mil centros de salud con recursos para mejorar espacios de trabajo y condiciones en primer nivel de atención.
- Nuevos roles de atención: el programa Salud Casa por Casa incorporará facilitadores de salud para visitas domiciliarias, especialmente a adultos mayores y personas con discapacidad, beneficiando indirectamente al personal médico en la coordinación de cuidados.
- Crecimiento y profesionalización: se prevé aumento en gasto en servicios personales, lo que puede reflejarse en oportunidades laborales y mejores condiciones para médicos y enfermeras.
A partir de 2027, gran parte de las enfermedades podrán atenderse sin importar la afiliación, gracias a un sistema de compensación financiera entre instituciones, donde los recursos se transferirán automáticamente entre IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar según corresponda.
El instituto también fortalecerá las reformas de pensiones y la portabilidad de derechos, facilitando transferencias entre IMSS, ISSSTE y Pemex, lo que beneficiará directamente al personal jubilado y contribuirá a una mayor integración del sistema de salud.