El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con un procedimiento específico para la expedición del certificado de defunción, documento indispensable para realizar trámites legales, administrativos y funerarios tras el fallecimiento de una persona afiliada o beneficiaria. Este certificado acredita oficialmente la muerte de una persona y es emitido por personal médico autorizado del Instituto.
De acuerdo con el IMSS, la emisión del certificado puede solicitarse en hospitales, unidades médicas familiares y clínicas donde el paciente haya recibido atención médica, o bien en los servicios de urgencias, en caso de que el deceso ocurra dentro de las instalaciones del Instituto. Si el fallecimiento ocurre fuera de una unidad médica, el trámite puede gestionarse mediante los servicios forenses o médicos designados por la autoridad sanitaria local.
El IMSS precisa que la entrega del certificado de defunción solo puede realizarse a familiares directos o personas legalmente autorizadas, quienes deberán presentar identificación oficial y documentos que acrediten el vínculo con el fallecido. Este documento es indispensable para proceder con el registro ante el Registro Civil y poder solicitar posteriormente servicios funerarios, pensiones o beneficios derivados del fallecimiento.
- Identificación oficial de la persona que realiza el trámite (credencial para votar, pasaporte o cédula profesional).
- Documento que acredite el parentesco con el fallecido (acta de nacimiento, acta de matrimonio o identificación con apellidos coincidentes).
- Documento médico o expediente clínico que confirme la atención brindada por el IMSS.
- En caso de fallecimiento fuera del hospital, acta de defunción provisional o informe del Ministerio Público, según corresponda.
El Instituto señala que el trámite no tiene costo y que, una vez entregado el certificado, el documento debe presentarse en el Registro Civil para obtener el acta de defunción, que es la versión oficial con validez jurídica ante otras instituciones.
La emisión del certificado de defunción por parte del IMSS forma parte del protocolo médico y administrativo que garantiza el registro adecuado de los decesos. Además, facilita a los familiares la gestión de trámites posteriores, como la solicitud de pensiones o la baja de servicios, evitando complicaciones legales en el proceso.