Cuando una persona trabajadora llega a la edad de retiro, espera poder acceder a una pensión que le garantice ingresos estables en la vejez. Sin embargo, no siempre se cumplen los requisitos establecidos por la Ley, y en esos casos el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) emiten lo que se conoce como Negativa de Pensión. Este documento no significa la pérdida de los recursos acumulados, sino una alternativa distinta para acceder a ellos.
De acuerdo con las disposiciones actuales, esta resolución aplica principalmente a quienes están registrados bajo el Régimen de Cuentas Individuales. El dictamen indica que la persona solicitante no cumple con las semanas de cotización o los años de servicio que exige la ley, aun cuando ya haya alcanzado la edad mínima para pensionarse.
En el caso del IMSS, a partir de 2025 se requieren al menos 850 semanas de cotización, mientras que para el ISSSTE la exigencia es de 25 años de servicio. Si no se llega a estas cifras y, además, no se cuenta con recursos suficientes para acceder a una pensión, la institución procede a emitir la negativa.