Nuevos pensionados bajo Ley 73 del IMSS, tendrán pago actualizado en septiembre 2025, que solo beneficia a quienes cotizaron antes del 1 de julio de 1997; por ello, es importante que se enteren quienes se jubilarán bajo esta ley o ya gozan de sus beneficios.
A partir de septiembre de 2025, quienes sean nuevos pensionados recibirán un importe de 9,412 pesos mensuales aproximadamente. Esta cifra representa un respaldo económico vitalicio, asegurando que, incluso si el cálculo inicial de la pensión resultara en una cantidad menor, el jubilado recibirá al menos este monto básico para cubrir sus necesidades esenciales. Este ajuste es un alivio significativo para quienes dependen de esta pensión como su principal fuente de ingresos.
El aumento de la pensión mínima garantizada no es arbitrario; se realiza anualmente tomando como referencia el salario mínimo general en México y otros factores vinculados a la inflación y el costo de vida. Este mecanismo busca proteger el poder adquisitivo de los jubilados, evitando que sus ingresos se estanquen mientras los precios de bienes y servicios continúan subiendo. Un ejemplo claro de su impacto es que, hace algunos años, la pensión mínima era de poco más de 5,000 pesos.
Hoy, gracias a estos ajustes, se sitúa en los 9,412 pesos, reflejando una mejora importante. Este incremento es crucial para mantener la calidad de vida de los pensionados, quienes enfrentan un entorno económico cada vez más desafiante. La actualización anual de la pensión mínima es una medida que busca garantizar que los jubilados puedan cubrir sus necesidades básicas sin ver mermado su poder adquisitivo.
El monto de 9,412 pesos mensuales, aunque puede parecer justo o insuficiente según cada caso, representa un ingreso fijo y garantizado que llega mes con mes. Para muchos adultos mayores, esta pensión es el principal o único sostén económico para gastos básicos como alimentación, transporte, medicinas y servicios, e incluso sustenta a sus familias. Este ingreso fijo es un salvavidas para quienes no cuentan con otras fuentes de ingresos.
Es importante destacar la diferencia con la Ley de 1997, el régimen que aplica a quienes comenzaron a cotizar después del 1 de julio de ese año. A diferencia de la Ley 73 del IMSS, este sistema no garantiza una pensión mínima vitalicia; en su lugar, la pensión depende de los recursos acumulados en la cuenta individual de Afore del trabajador. Esto hace que la Ley 73 sea considerada mucho más generosa y benéfica por expertos.
Es importante recordar que la Ley 73 no será eterna para nuevos cotizantes, ya que se calcula que los últimos trabajadores bajo este régimen cumplirán 65 años en 2044. Sin embargo, para quienes ya gozan de sus beneficios o están próximos a hacerlo, se trata de un derecho adquirido y protegido, cuyo monto mínimo se actualizará año con año. Este derecho es una garantía de estabilidad económica para los jubilados.