En México, los trabajadores que enfrentan una incapacidad —ya sea por riesgo de trabajo o enfermedad común— tienen derecho a recibir una pensión a través del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de acuerdo con lo que establece la Ley del Seguro Social (LSS); por ello, aquí te explicamos las razones por las que puedes adelantar tu pensión por incapacidad del IMSS.
¿Es posible recibirla antes o disponer anticipadamente de algún monto? La respuesta está en los detalles de la ley y en los recursos acumulados del trabajador.
Esto no significa que puedes pedir un anticipo antes de cumplir con los requisitos médicos, administrativos y de cotización, pero sí que puedes recibir un monto adicional si se cumplen ciertas condiciones específicas.
- Incapacidad temporal: subsidio del 100% del salario base mientras dure la inhabilitación.
- Incapacidad permanente total: pensión mensual del 70% del salario con el que cotizabas al momento del riesgo.
- Incapacidad permanente parcial: si es mayor al 50%, se concede pensión. Si está entre 25% y 50%, el trabajador puede elegir entre pensión o una indemnización global.
- Indemnización global: si la incapacidad es hasta del 25%, se puede pagar una suma equivalente a cinco años de pensión.
En todos estos casos, la pensión es provisional por dos años y puede cambiar dependiendo de la evolución médica del trabajador.
Ahora bien, si tienes más dinero en tu cuenta del que se requiere para estos seguros, ahí es donde puedes disponer de los excedentes.
Aunque legalmente no se puede “adelantar” la pensión por incapacidad como tal, sí existen mecanismos para que puedas acceder a parte de tus recursos una vez que se te haya reconocido oficialmente como pensionado. Si tus fondos superan el monto necesario para cubrir la renta vitalicia y el seguro de sobrevivencia, tienes derecho a retirar ese excedente de inmediato.