En el contexto actual de la Seguridad Social en México, los cambios en los requisitos para acceder a una pensión bajo la Ley del IMSS de 1997 son de suma importancia. En 2025 se exigirá mayor número de semanas para acceder a la pensión en Ley 97 del IMSS.
Este ajuste es parte de una reforma que comenzó en 2021, diseñada para incrementar gradualmente las semanas requeridas, lo que subraya la necesidad de una planificación financiera cuidadosa para el retiro.
El cálculo de la pensión bajo la Ley de 1997 se centra principalmente en el dinero acumulado en la cuenta individual de la Afore. Aunque la acumulación de capital es importante, también es necesario cumplir con un mínimo de semanas cotizadas y una edad específica. Inicialmente, se requerían 1250 semanas, pero una reforma en 2021 redujo este número a 750, con un incremento anual de 25 semanas, alcanzando 850 semanas en 2025.
Este cambio progresivo en las semanas cotizadas resalta la importancia de no solo acumular capital en la Afore, sino también de cumplir con los requisitos de tiempo de cotización. Aunque el dinero en la Afore determina el monto de la pensión, las semanas cotizadas son indispensables para tener derecho a solicitarla, lo que requiere una estrategia de ahorro y cotización bien planificada.
Para quienes cotizan bajo la Ley del 97, la Modalidad 40 del IMSS no tiene el mismo impacto en el monto de la pensión como lo tiene para la Ley del 73. Aunque puede ayudar a sumar semanas o mantener la vigencia de derechos, su influencia en el monto final es limitada. Por ello, es crucial explorar otras estrategias de ahorro y planificación para asegurar un retiro adecuado.
Una recomendación para quienes están bajo la Ley del 97 es considerar un Plan Personal de Retiro (PPR). Este tipo de plan permite realizar aportaciones desde una edad temprana, generando rendimientos que se acumulan para el retiro. Al llegar a la jubilación, la aseguradora puede entregar el monto acumulado o una pensión vitalicia, convirtiéndose en una estrategia esencial para un retiro digno.
El desconocimiento de los requisitos específicos de cada ley puede llevar a inversiones innecesarias en modalidades como la Modalidad 40, sin obtener los beneficios esperados.