El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha registrado una preocupante pérdida de empleos formales durante el mes de abril, con una disminución de 47 mil 442 puestos de trabajo. Esta caída, que representa una tasa de -0.2%, ha sido atribuida en parte a la influencia de la Semana Santa. Sin embargo, lo más alarmante es que esta es la mayor disminución registrada en el mismo mes de los últimos diez años, con la excepción del año 2020, cuando la pandemia de covid-19 causó estragos en el mercado laboral.
En abril de 2020, la pérdida de empleos fue significativamente mayor, alcanzando los 555 mil 247 puestos. Comparativamente, en 2022 la baja fue de 14 mil 669 y en 2015 de 9 mil 202. Al 30 de abril, el registro de afiliados al IMSS se ubicó en 22 millones 417 mil 668 puestos, de los cuales el 87 por ciento corresponde a puestos permanentes. Este porcentaje es el más alto registrado en los últimos 16 años para periodos iguales, lo que refleja una estabilidad relativa en el empleo permanente.
A pesar de la pérdida de empleos en abril, el acumulado anual muestra un aumento de solo 0.2 por ciento, lo que representa 43 mil 466 plazas creadas. En lo que va del año, se han abierto 179 mil 289 plazas, aunque esta cifra es la más baja desde 2015, con la única excepción del año 2020. La pérdida de empleo se ha reportado en la mitad de los estados de la República, con variaciones negativas que van desde menos 0.1 por ciento en Durango hasta menos 8.3 por ciento en Tabasco.
Además de Durango y Tabasco, otros estados con pérdidas de empleo incluyen Baja California Sur, Ciudad de México, Veracruz, Tamaulipas, Morelos, Chihuahua, Coahuila, Guerrero, Sonora, Nayarit, Sinaloa, Baja California, Zacatecas y Campeche. Por sectores, la variación anual ha sido negativa en la construcción, industria extractiva, sector agropecuario y la industria de transformación. Estos sectores han enfrentado desafíos significativos, afectando el panorama laboral en el país.
Por otro lado, algunos sectores han mostrado un incremento en el empleo durante el último año. Los sectores de transportes y comunicaciones, servicios para empresas, servicios sociales y comunales, industria eléctrica y el comercio han experimentado un crecimiento en la creación de empleos. Este crecimiento en ciertos sectores ofrece un rayo de esperanza en medio de un panorama laboral desafiante, destacando la resiliencia de algunas áreas de la economía.
A la par de la disminución de empleos en abril, el registro de patrones también ha disminuido en el último año en un 2.5 por ciento. Actualmente, hay un millón 47 mil 376 empleadores inscritos ante el IMSS. Esta disminución en el número de patrones refleja las dificultades que enfrentan las empresas en el contexto económico actual, afectando la capacidad de creación de nuevos empleos formales.
En cuanto al salario base de cotización, se ubicó en 621.9 pesos, lo que representa un aumento anual de 7.6 por ciento. Este incremento se debe a los aumentos al sueldo mínimo implementados a partir de 2019. Aunque el aumento en el salario base es una señal positiva, la pérdida de empleos y la disminución en el número de patrones subrayan los desafíos persistentes en el mercado laboral mexicano.
Comparando con el inicio de la actual administración federal, se tenían registrados 22 millones 480 mil 803 puestos de trabajo. Esto significa que al 30 de abril, hay 63 mil 135 empleos menos que al inicio de la administración. Sin embargo, en comparación con abril del año pasado, el Seguro Social tiene registrados 43 mil 466 empleos más.