El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece dos alternativas clave para quienes buscan asegurar su retiro: la Modalidad 10 y la Modalidad 40. Aunque ambas pertenecen al Régimen Obligatorio, sus beneficios, requisitos y objetivos son distintos. La elección depende de tu situación laboral actual y de lo que buscas en tu pensión.
Eso sí: no incluye servicios médicos ni otras prestaciones activas. Solo se enfoca en incrementar tu pensión en los rubros de cesantía y vejez.
Si estás trabajando formalmente y necesitas tanto semanas de cotización como servicios médicos: Modalidad 10.
Si ya no tienes empleo formal, pero quieres elevar tu pensión: Modalidad 40.
Cada modalidad responde a un momento distinto de la vida laboral. Mientras una mantiene la seguridad social activa (Modalidad 10), la otra permite enfocarse en maximizar el ingreso al jubilarse (Modalidad 40). La clave está en saber qué necesitas ahora… y qué esperas para tu retiro.