El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece distintas opciones para que los trabajadores mantengan sus derechos y aumenten su pensión. Entre ellas, destacan la Modalidad 10 y la Modalidad 40, pero ¿Cuándo no conviene registrarse con un salario más alto?
Cada una de estas modalidades cuenta con características específicas que responden a diferentes necesidades, por lo que, habrá que revisar cuál es la que más conviene.
Las cuotas en la Modalidad 10 del IMSS dependen del ingreso del trabajador independiente y se puede pagar al mes, bimestre, semestre y al año; por otro lado, quienes quieran registrarse en la Modalidad 40 del IMSS, deben considerar el salario con el que quieren darse de alta y la cuota vigente de ese año. Para darte una idea de cálculo de cada una, aquí compartimos algunas formulaciones:
- Permite mantener el acceso a servicios médicos y derechos laborales.
- No incrementa el monto de la pensión, solo conserva los beneficios acumulados.
- En caso de fallecimiento, los beneficiarios pueden recibir los recursos acumulados.
- Beneficia a quienes buscan incrementar su pensión antes del retiro.
- Requiere pagos constantes y puntuales, lo que la convierte en una opción costosa.
- Es ideal para trabajadores que desean mejorar su calidad de vida en la jubilación.
Si el objetivo es mantener semanas cotizadas y beneficios sin cambios en la pensión, la Modalidad 10 es una alternativa viable. En cambio, quienes buscan una mejor pensión y cuentan con los recursos para costearla, pueden optar por la Modalidad 40.