Uno de los beneficios más importantes de esta modalidad es la posibilidad de realizar un pago retroactivo, permitiendo cubrir periodos sin cotización y aumentar las semanas reconocidas por el IMSS.
Si un trabajador estuvo dos años sin cotizar antes de inscribirse en la Modalidad 40, puede optar por pagar en un solo movimiento las cuotas correspondientes a 24 meses, aumentando así sus semanas cotizadas y el monto final de su pensión.
Recomendación clave: Para no perder la vigencia de derechos, es fundamental no dejar pasar más de cinco años sin cotizar en el IMSS.
- Número de Seguridad Social (NSS).
- Identificación oficial vigente.
- Comprobante de domicilio.
- Escrito libre solicitando la inscripción a la Modalidad 40, especificando el salario con el que deseas registrarte.
Una vez aprobado el trámite, el IMSS emitirá los recibos de pago de la cuota obrero-patronal, incluyendo los montos correspondientes al periodo retroactivo solicitado.
Al inscribirse en la Modalidad 40, el trabajador tiene la posibilidad de elegir el salario con el que desea cotizar, siempre que este no supere el equivalente a 25 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente.
Con esta estrategia, los asegurados pueden incrementar su pensión de forma significativa y garantizar una mejor estabilidad financiera al momento de su retiro.