El Instituto Mexicano del Seguro Social ha sido una institución central en la vida de los mexicanos desde su creación en 1943. Su misión principal es ofrecer servicios de salud y protección social a los trabajadores y sus familias, asegurando que eventos inesperados no afecten sus ingresos. A lo largo de los años, el IMSS ha evolucionado para adaptarse a las necesidades cambiantes de la población, por lo que, ofrece un nuevo servicio, estas son las diferencias entre IMSS e IMSS-Bienestar.
A diferencia del anterior, el IMSS-Bienestar se enfoca en proporcionar servicios de salud gratuitos a personas que no cuentan con seguridad social. Este programa se basa en la Atención Primaria a la Salud, integrando la atención médica con la acción comunitaria y su objetivo es garantizar que todos los mexicanos, independientemente de su situación laboral, tengan acceso a servicios médicos básicos, promoviendo la equidad en el acceso a la salud.
Por su parte, la afiliación al IMSS requiere acudir a la subdelegación correspondiente, presentando una serie de documentos que incluyen identificación oficial, acta de nacimiento, CURP y comprobante de domicilio; además, es necesario llenar un cuestionario médico y cubrir una cuota anual. Este proceso es más detallado y los derechohabientes pueden acceder a consultas externas, hospitalización y servicios de urgencias.
El IMSS-Bienestar, al no requerir una afiliación formal ni el pago de cuotas, se convierte en una opción accesible para millones de mexicanos que no tienen un empleo formal. Esto es especialmente relevante en un país donde una gran parte de la población trabaja en el sector informal, sin acceso a la seguridad social tradicional.
Por su parte, el IMSS, está financiado por contribuciones de trabajadores y empleadores, por lo que, ofrece una cobertura más amplia y especializada, como, por ejemplo, los servicios de la Unidad de Cuidados Especiales Neonatales, que atiende casos complejos que requieren atención médica avanzada.
Ambos servicios de salud se complementan, el primero ofrece cobertura integral para quienes están formalmente empleados y el segundo asegura que nadie quede sin atención médica básica.