En 2025, las fechas de pago ya están establecidas, asegurando que los beneficiarios reciban su aguinaldo de manera oportuna.
En el caso del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el aguinaldo se divide en dos partes. La primera mitad se entregará durante la primera quincena de noviembre, mientras que la segunda parte se pagará el 2 de enero de 2026. Este esquema de pago permite a los jubilados del ISSSTE contar con un ingreso adicional tanto para las festividades de fin de año como para comenzar el nuevo año con mayor tranquilidad económica.
Los montos que deben recibir los pensionados varían según la institución. Los beneficiarios del IMSS recibirán un aguinaldo equivalente a 30 días de su pensión mensual. Por otro lado, los pensionados del ISSSTE recibirán un total de 40 días de pensión, distribuidos en las dos partes mencionadas anteriormente. Este ingreso adicional es fundamental para muchos, ya que les permite cubrir gastos extraordinarios y disfrutar de las festividades con mayor tranquilidad.
Para asegurar el acceso a este derecho, es importante que los pensionados cumplan con ciertos requisitos. En el caso del IMSS, es necesario que los beneficiarios estén registrados bajo el régimen anterior a la reforma de 1997. Para el ISSSTE, los pensionados deben estar al corriente con sus trámites y documentación. En ambos casos, es fundamental que los datos personales y bancarios estén actualizados para evitar retrasos en los pagos.
Si un pensionado no recibe su aguinaldo en la fecha estipulada, es crucial que actúe de inmediato. El IMSS ofrece atención telefónica a través del número 800 623 2323, opción 3, o de forma presencial en sus subdelegaciones. Por su parte, el ISSSTE cuenta con módulos de atención, un número de contacto (55 4000 1000) y un buzón virtual para resolver cualquier inconveniente relacionado con el pago del aguinaldo.
El aguinaldo es un derecho irrenunciable para los pensionados del IMSS e ISSSTE, y su pago puntual es esencial para garantizar el bienestar económico de los beneficiarios. Este ingreso adicional no solo permite cubrir gastos extraordinarios, sino que también brinda tranquilidad y seguridad financiera durante una época del año que suele ser económicamente demandante.