Al llegar a la jubilación, una de las mayores preocupaciones es cómo mantener el poder adquisitivo de la pensión frente al aumento constante de los precios. Afortunadamente, existe un mecanismo que protege a los pensionados: Inflación, el factor que juega a tu favor en las Pensiones Mínimas del IMSS e ISSSTE.
Aunque la inflación suele verse como un desafío, en este contexto, se convierte en un aliado que asegura que el valor real de las pensiones mínimas se mantenga estable a lo largo del tiempo.
El ajuste por inflación en las pensiones se realiza precisamente para que el valor real del ingreso se mantenga estable, a pesar de la subida de precios. Este ajuste se basa en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que es la medida oficial de inflación calculada por el INEGI. El INPC refleja cómo cambian los precios de una canasta representativa de bienes y servicios a lo largo del tiempo. Si, por ejemplo, el INPC del año anterior indica una inflación del 4%, la pensión podría aumentar en ese mismo porcentaje, ayudando a proteger el poder adquisitivo.
Este ajuste por inflación beneficia a los pensionados del IMSS, tanto bajo la Ley 73 como la Ley 97, así como a los pensionados del ISSSTE bajo el esquema de Cuentas Individuales. Estos pensionados reciben un incremento anual basado en la inflación medida por el INPC, y el aumento se aplica en febrero de cada año. Este mecanismo es crucial para asegurar que las pensiones mínimas no pierdan su valor real con el tiempo.
Para aquellos jubilados bajo la Ley 73 del IMSS (quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997), el monto de la pensión se actualiza cada año con base en distintos factores. Uno de los factores clave para calcular el incremento es la inflación anual, cuyo dato es publicado por el INEGI en febrero. Otro factor importante es el incremento al salario mínimo. En este cálculo, la pensión mínima garantizada funciona como el piso sobre el cual se ajustan los montos.
Un ejemplo claro de cómo estos factores se combinan para proteger a los pensionados se vio en 2025. La pensión mínima garantizada del IMSS, que en 2024 fue de aproximadamente 8 mil 400 pesos mensuales, se elevó a 9 mil 407 pesos mensuales para 2025, lo que representó un incremento cercano al 12%. Este ajuste consideró la inflación de 2024, que fue del 4.21%, y el aumento del salario mínimo en la Ciudad de México, que subió un 12% en 2025.
En 2025, el ISSSTE fijó la pensión mínima garantizada en $6,676.48 pesos al mes para las personas que se encuentran bajo el régimen de cuentas individuales establecido en la Ley de 2007. Este beneficio aplica únicamente si el trabajador cumple con los requisitos de edad y años de servicio, y su ahorro en la Afore resulta insuficiente para financiar una renta vitalicia o un retiro programado.
El monto no es estático, cada año se ajusta con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), lo que permite que la pensión conserve su poder adquisitivo y se mantenga protegida frente a la inflación.
El incremento oficial se confirmará en febrero de 2026, cuando el INEGI publique el dato anual de inflación. Este ajuste es un resguardo importante para los pensionados, asegurando que su ingreso no pierda valor frente al aumento de precios, sin embargo, es importante recordar que, aunque el ajuste por inflación es una herramienta vital, no siempre es suficiente para cubrir todos los aumentos en el costo de vida, especialmente en áreas específicas como el cuidado médico.