La Modalidad 40 del IMSS ha ganado popularidad entre los trabajadores que desean asegurar un retiro digno bajo la Ley 73 del Seguro Social. Este esquema permite a los asegurados continuar cotizando de manera voluntaria, incluso después de haber concluido una relación laboral formal; sin embargo, ¿ayuda a acceder a la Pensión Mínima Garantizada?
Para quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997, la Modalidad 40 es una opción viable para seguir sumando semanas de cotización y mejorar el salario base. Esto es esencial para cumplir con los requisitos de la Ley 73, que establece un mínimo de 500 semanas cotizadas para acceder a una pensión. Al continuar cotizando, los trabajadores pueden incrementar su salario promedio, lo que se traduce en una pensión más alta.
Para quienes cotizaron a partir del 1 de julio de 1997 bajo la Ley 97, la Modalidad 40 no está disponible. En este régimen, la pensión garantizada depende del ahorro acumulado en la Afore, lo que hace que la planificación financiera y el ahorro sean cruciales para asegurar un retiro digno. La diferencia entre ambos regímenes resalta la importancia de conocer las opciones disponibles según la fecha de inicio de cotización.
Los requisitos para pensionarse bajo la Ley 73 en 2025 incluyen haber cotizado al menos 500 semanas y estar dado de baja en el IMSS. Además, es necesario encontrarse dentro del periodo de gracia, que equivale a la cuarta parte de las semanas registradas. La Modalidad 40 permite a los trabajadores seguir cotizando y cumplir con estos requisitos, aumentando así sus posibilidades de obtener una pensión adecuada.
El cálculo de la pensión se basa en el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas. Este importe se ajusta anualmente conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor, asegurando su actualización con la inflación. La Modalidad 40 permite a los trabajadores elegir el salario con el que desean cotizar, lo que puede influir significativamente en el monto final de la pensión.
Para solicitar la Modalidad 40 en 2025, es necesario haber cotizado al menos 52 semanas en los últimos cinco años y no haber pasado más de cinco años desde la última cotización. Además, el salario elegido para cotizar no puede ser menor al último salario registrado antes de la baja y debe estar dentro del límite de 25 veces la Unidad de Medida y Actualización vigente.
El costo de la Modalidad 40 en 2025 es del 13.347% del salario base de cotización elegido. Esto significa que los trabajadores deben cubrir mensualmente ese porcentaje para mantener vigente la continuación voluntaria. Dejar de cubrir estas cuotas implica la baja automática de la modalidad, lo que puede afectar la planificación del retiro.
En caso de baja, es posible reingresar a la Modalidad 40 pagando retroactivamente las cuotas pendientes con los recargos correspondientes, siempre que no haya pasado más de un año desde la baja. Esta flexibilidad permite a los trabajadores ajustar su estrategia de cotización según sus necesidades y circunstancias personales.
La Pensión Mínima Garantizada es un derecho que el gobierno federal asegura a los pensionados bajo la Ley del Seguro Social. Su monto mensual es equivalente a un salario mínimo general de la Ciudad de México y se actualiza anualmente conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor. La Modalidad 40, aunque no garantiza este derecho, es una herramienta valiosa para cumplir con los requisitos necesarios para obtenerlo.