Cambios en la Ley del Seguro Social impactan tu pensión con la Ley 97 del IMSS, por lo que, ahora necesitas ahorrar más. Cuando piensas en tu jubilación, es natural preguntarte cuánto dinero recibirás y si será suficiente para mantener tu estilo de vida.
La realidad es que, con los cambios en la Ley del Seguro Social, tu retiro ya no depende del IMSS, sino de cuánto logres ahorrar en tu Administradora de Fondos para el Retiro (Afore).
Por lo tanto, quienes nacieron después de 1980 y comenzaron a trabajar después de 1997 ya no tendrán derecho a una pensión vitalicia del Seguro Social. En cambio, los trabajadores que cotizaron antes de esa fecha aún mantienen los beneficios de la Ley 73, siempre que cumplan con los requisitos.
- Tener mínimo 60 años al momento de jubilarte.
- Haber acumulado 850 semanas de cotización en 2025 (el requisito subirá cada año hasta llegar a 1,000 en 2031).
- Contar con tu expediente de trabajador actualizado.
El gran reto es que muchos trabajadores jóvenes tienen trayectorias laborales intermitentes, lo que complica alcanzar esas semanas.
Por eso, si perteneces a esta generación, necesitas complementar tu ahorro. Invertir en tu Afore, realizar aportaciones voluntarias y mantener un historial laboral estable son claves para evitar que tu pensión sea mínima.
- 60 años o más.
- Al menos 500 semanas cotizadas.
- Vigencia de derechos.
- Haber trabajado 52 semanas en los últimos 5 años.
Además, existe la opción de Modalidad 40, que te permite aumentar tu salario base y sumar semanas, lo cual incrementa tu pensión final. El cambio en la Ley del Seguro Social marcó un antes y un después en el retiro en México. Si perteneces a la Ley 97, tu pensión no está garantizada por el IMSS: depende de ti, de tus ahorros y de tus decisiones financieras; en cambio, si eres de los afortunados que aún tienen derecho a la Ley 73, aprovecha ese beneficio y explora herramientas como la Modalidad 40.