Empezar a pagar Modalidad 40 del IMSS desde los 55 años, puede no ser buena idea, según una especialista; aunque es una opción atractiva para muchos trabajadores, se debe analizar la edad adecuada para pagar, debido a que iniciar a los 55 años puede no ser la mejor estrategia para todos, especialmente si no se cumplen ciertos requisitos fundamentales.
La abogada y especialista en pensiones, Gloria Arellano, explica en un programa de Martha Debayle, el caso de una persona bajo la Ley del 73, quien planeaba pensionarse a los 60 años utilizando la Modalidad 40 con un salario topado; sin embargo, solo contaba con 300 semanas de cotización, lo que planteaba una pregunta crítica: ¿es conveniente iniciar esta modalidad a los 55 años? La respuesta de la especialista en derecho laboral fue clara: «No no es cierto» que le convenga comenzar a esa edad.
Si hubiera ingresado a la Modalidad 40 a los 55 años, los primeros tres años de aportación serían obligatorios; sin embargo, si no lograba acumular las semanas necesarias, su pensión podría reducirse a la pensión garantizada de 9,500 pesos actuales. Esto subraya la importancia de tener un plan bien estructurado antes de iniciar esta modalidad.
La especialista recomendó esperar hasta los 60 años antes de ingresar a la Modalidad 40. Durante el periodo de los 55 a los 60 años, la persona del caso anterior debería continuar cotizando, incluso con un salario pequeño, para acumular más semanas de cotización. Esta estrategia le permitiría maximizar su pensión al alcanzar la edad de 60 a 65 años.
Una vez que la persona alcance los 60 años y haya sumado más semanas, sería el momento ideal para «entrar con todo» a la Modalidad 40 con un salario topado. Esta estrategia podría permitirle alcanzar una pensión de hasta 40,000 pesos, lo que demuestra la importancia de planificar cuidadosamente el momento de iniciar esta modalidad.
Aunque la Modalidad 40 es una opción poderosa para mejorar la pensión, su eficacia depende de una estrategia bien pensada que considere la edad, las semanas cotizadas y el salario promedio. Iniciar antes de tiempo, especialmente si faltan semanas de cotización, puede no ser la mejor idea y podría resultar en una pensión menor de lo esperado.